Herramientas de traducción

¡Buenas a todos! Me alegra poder volver a escribir en el blog porque significa que al fin he terminado los exámenes. Así que espero que os hayan salido bien los vuestros y ahora, ¡a esperar las notas!

Hoy os quería hablar sobre un tema que me preocupa y que llevo varios días maquinando escribir sobre él en el blog: las herramientas de traducción. Ojalá pudiera daros una larga lista con ventajas e inconvenientes de cada una para seleccionar la mejor y saber cuál se adapta mejor a las necesidades de cada persona, pero por desgracia no es así.

En mi universidad al menos, echo en falta algo que me parece totalmente necesario: una asignatura que hable de herramientas de traducción. No puede ser que haya terminado tercero de carrera y hasta ahora solo nos hayan recomendado utilizar diccionarios monolingües, Wordreference, Wikipedia y Linguee. Lo más de cerca que hemos visto algo de memorias de traducción fue una vez en dos clases que vimos OmegaT y en otra clase que nos pusimos a alinear segmentos con Trados. Fin de la historia. 

Tengo miedo porque cuando salga a intentar trabajar de traductora, si quiero empezar en una empresa y tengo la suerte de encontrar alguna, me van a preguntar qué programas de traducción conozco y utilizo. No puedo decir que apenas tengo conocimiento de ello, porque, aunque traduzca bien, se van a ir a por el que tenga esa formación: será más fácil trabajar con él

¿La solución? Cursos e investigar por nuestra cuenta, supongo. Lo que pasa es que no puedo estar haciendo cursos carísimos de todos los programas a ver cuál me gusta (ni mucho menos ir a la aventura a comprarme una licencia, que valen lo mismo que un coche de segunda mano). 

En el ENETI 2012, Miriam Seghiri nos habló de los corpus y me quedé flipando. Ella ha sido profesora mía, tiene unos conocimientos increíbles del tema, al igual que sé que lo tienen otras profesoras, pero no hay ninguna asignatura que introduzca eso en el programa y no nos pueden enseñar. 

Me gustaría que si alguno conoce cursos no muy caros u otro tipo de soluciones a este problema, las comparta dejando un comentario. Sé que en algunas universidades sí que se trabaja con estos programas y que es uno de los miles de problemas de la UMA, por eso me gustaría saber qué podemos hacer los que no tenemos esa suerte. 

Un saludo a todos y feliz verano. 

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La UCI de las lenguas

¿Qué tenemos en contra de nuestra lengua? ¿Qué nos han hecho las tildes, las comas y las letras para que no las empleemos correctamente? No hablo de que en algún momento nos equivoquemos y escribamos algo de forma incorrecta, sino de los casos en los que continuamente se cometen errores.

Las personas mayores que no han tenido acceso a la educación han sido siempre los que más faltas de ortografía han tenido. A estas personas se les perdona porque la mayoría no es que no haya querido aprender, sino que no ha podido. En cambio, ¿cuánta gente hay con un bachillerato o incluso una diplomatura o licenciatura (y muy pronto un grado) bajo el brazo con la que nos sangran los ojos cada vez que nos escriben algo? 

No sé de ningún traductor al que no le hierva la sangre al ver alguna falta. A veces nos tenemos que contener porque a la gente puede sentarle mal que se les corrija. Yo tengo un defecto y es que cuando encuentro un cartel por la calle con faltas de ortografía saco mi bolígrafo y lo corrijo. Hoy os escribo porque si hay algo que me da rabia es que me corrijan algo que yo he corregido y que yo tenga razón. Os cuento lo que me ha pasado:

El presidente de la comunidad de vecinos en la que vivo nos deja cartelitos en el ascensor sobre temas relacionados con la piscina, los aparcamientos y otras cosas de interés para los vecinos (como en todas las comunidades). Como estos carteles están plagados de faltas de ortografía (y algunas bastante graves), yo me ocupo de corregirlos. En uno de los folios ponía: «Les informamos que […]» y yo le añadí un «de» («Les informamos de que […]»). Al día siguiente me encontré que me lo habían señalado, tachado y me habían escrito «No, lista», sin más.  Eran casi las dos de la mañana y no tuve otra cosa que hacer que acudir al DPD y al buscar «dequeísmo», me encontré con la siguiente explicación:

2. Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar, en sus acepciones más comunes, pueden construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien yadvertir de algo [a alguien]; avisar [algo] a alguien y avisar de algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [algo] y dudar dealgo; informar [algo] a alguien (en América) e informar de algo [a alguien] (en España). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción que no es obligatoria (→  advertiravisarcuidar(se)dudarinformar(se)).

Al día siguiente puse la explicación en el ascensor (que ambas eran válidas, pero «informar de que» es lo que se utiliza en España). Por la tarde alguien ya había quitado el cartel. ¿Me he pasado? ¿Ha sido una explicación innecesaria? Ambas son correctas e igual no tenía que haberlo corregido, pero supongo que será mucho mejor el texto si se puede poner lo que es más correcto en tu país .

Por otro lado, ¿por qué la gente se dedica a corregir algo que está corregido sin argumentos? Si algo he aprendido en la carrera, es que no puedes decir que has puesto algo de determinada manera «porque te suena mejor» sin ninguna fuente (ni fiable ni no fiable). No tiene importancia el hecho de que estuviera bien lo que me han corregido, o que me hayan corregido (yo también tengo errores tipográficos o pongo comas donde no son necesarias), lo que importa es que ya nadie se preocupa por escribir bien.

Estamos hartos ya de encontrarnos carteles llenos de faltas. El año pasado, en la asignatura de Gramática normativa para traductores intérpretes, el profesor nos abrió un foro titulado «La UCI de las lenguas» (por eso he titulado así la entrada). En este foro los alumnos participaron subiendo imágenes que habían encontrado navegando por Internet. Os pido perdón por no poder poneros las fuentes, pero no están citadas en los mensajes, por lo que las desconozco. Aquí van algunos ejemplos representativos:

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Además de en estos ejemplos, también he encontrado faltas de ortografía en documentos importantes como denuncias redactadas por policías (que si no saben escribir en su lengua, a ver cómo van a hacer de intérpretes), en contratos de trabajo o en periódicos importantes, como podéis ver en este artículo de Leon Hunter.

Para terminar, os dejo este artículo de El País, que es bastante interesante, aunque es ya muy antiguo (1999). Un saludo a todos.

La clave: no rendirse nunca

¡Chiquilla, siempre estás metida en todo! Es una frase que me suelen decir familiares, amigos y conocidos. Y con razón. Siempre estoy haciendo algo. A veces reconozco que me paso porque me agobio mucho al cargarme con tantas cosas que me es imposible abarcarlas todas. Sin ir más lejos, ahora mismo estoy trabajando por las tardes, en la Universidad por la mañana y también en la escuela de idiomas (a la que, por supuesto, me es imposible ir, así que me examinaré en septiembre). Lo llevo todo bastante bien, aunque hay días en los que estoy muerta. Pero no me importa porque sé que estoy aprovechando el tiempo. Tampoco me dedico exclusivamente a eso, siempre sé organizarme para tener tiempo para salir y despejarme, no todo es el martirio estudio-trabajo.

Ahora viene el verano y justo el día 29 es mi último examen y también es mi último día de trabajo. Lo lógico sería, después de tanto agobio acumulado, relajarme y descansar al menos un mesecito, pero no: necesito estar activa. En principio lo tenía todo planeado: un viajecito a Portugal en julio, tres semanas a Alemania de MEC en agosto y luego de Erasmus en septiembre. Pero, por desgracia, no me han dado la MEC (aún no sé el fallo, pero lo descubriré). Lejos de desanimarme, me he apuntado a un curso de una semana en el mes de julio de la Universidad de Málaga de inglés aplicado al turismo en Málaga, que es bastante interesante. Además, para llenar el vacío de la beca, en el mes de agosto me quiero apuntar al curso de Trágora de traducción y localización de videojuegos, que tiene una pinta excelente (y encima me ahorro 22€ por pertenecer a la AETI).

Con esto quiero decir que si os rechazan algo o no conseguís algo que esperabais ¡seguid adelante! Yo podría quedarme en mi casa llorando la beca, pero no, este curso (que tarde o temprano lo iba a hacer de todos modos) me va a dar otro empujoncito más para aprender sobre algo que me apasiona. Cada vez tengo más claro que todo esto tendrá su recompensa y que cada cosa que aprenda es muy valiosa para mí. Estar más o menos agobiada me sirve para saber organizarme y trabajar bajo presión, algo muy importante en la profesión del traductor. La ilusión y la pasión por lo que hago es lo que me da fuerzas para no rendirme.

Estudiantes de traducción: nuestra formación es ORO. Lo que absorbamos en esta etapa es lo que después aplicaremos y junto con nuestra experiencia nos convertirá en unos traductores excelentes. Cuanto más aprendamos (en cursos, seminarios, encuentros, másteres, posgrados y demás), mejores seremos. Mi sueño es encontrar una empresa que vea en mi curriculum todo lo que he estudiado y se interese por mí no por ese curriculum tan bonito, sino porque he sabido demostrarles en una prueba de traducción todo lo que he aprendido. Me encantaría trabajar en una empresa de traducción y luego dar el salto y hacerme autónoma para poder traducir en pijama, como Eugenia Arrés. Pero todo supone un esfuerzo que hay que hacer y que no me importa y la clave está en no rendirse nunca, en saber que todo llegará. 

Despido la entrada con esta imagen de ~nitzZa para todos aquellos que se sienten agobiados por hacer muchas cosas o incluso desanimados por no ver nunca el final:

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